> Mi pequeño granito de arena

lunes, 3 de diciembre de 2018

Valoración de habilidades

Ya sí que terminamos con este curso-reflexión.
A comienzo de la la unidad uno, tuvimos que valorar algunas de nuestras habilidades. Aquí un cuadro resumen:

La verdad que apenas reflexioné. Realicé la valoración en un escaso minuto.

Ahora, tras analizar, trabajar la adaptabilidad, el optimismo, la empatía y la escucha activa, os muestro la segunda valoración:

Eh?? Cómo puede ser esto posible? Menos?

La escucha activa no solo se debe practicar con los demás, sino con uno mismo también. A veces damos cosas por sentadas que al estudiarlas nos damos cuenta  que no eran como pensábamos, sentíamos o como parecía.
Está claro que la marcha de un día puede influir en tales decisiones, pero solo la práctica de la reflexión, observación y escucha nos dará la clave.


Escucha para entender, no para contestar.

En este curso de habilidades emocionales para la vida, hemos reflexionado bastante. Y esta es la base para cualquier cambio.

En mi caso, sí que necesito trabajar la escucha activa. A veces, en el día a día del aula, nos dejamos llevar por las emociones del momento y mientras nuestro hablante hace su función ya estamos pensando en una buena contestación. Nuestro ego de nuevo aparece. Hemos de ser más humildes: escuchar con todos nuestros sentidos, empatizar, entender, mostrar este sentir.... y así crear un vínculo donde todo fluirá mejor.

Aquí una pequeña imagen resumen.


domingo, 2 de diciembre de 2018

Hacia una comunicación empática

Casi ya concluyendo el curso de  habilidades para la vida y alfabetización emocional en contextos educativos, terminamos con el diseño de un decálogo para trabajar la empatía.
Ahí va mi aportación.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

A veces, solo a veces...

A veces,  y solo a veces, tu trabajo te agota tanto que necesitas dormir por un día completo.

A veces, y solo a veces, el papeleo se te acumula y no ves lugar para disfrutar de tus alumnos en el mundo-clase.

A veces, y solo a veces, lloras por sentirte impotente ante los malabares que tienes que hacer para cumplir con lo que la administración te manda.

A veces, y solo a veces, te sientes comprendida por ellos. Nuestro nombre ha sido sustituido por un número que puede ser fácilmente reemplazable, pues números, hay infinitos.

A veces, y solo a veces, simplemente es imposible estirar más el día, faltan horas para tan secundaria, tediosa y desmoralizante tarea administrativa . ¿Acaso somos inmortales?

A veces, y solo a veces, te derrumbas y gritas con todas tus fuerzas un basta ya.

A veces, solo a veces, nos escuchan y de ello nos alimentamos para nuestra próxima labor.

A veces, solo a veces, se repite cada día más.

A veces, solo a veces, hay que hacerlo cambiar.

Junto a este a veces hay un siempre.

Siempre, tus alumnos, sacan lo mejor de ti.
Siempre ellos te hacen sentir que merece la pena tu andadura.
Siempre tus compañeros de camino se convierten en miembros de tu familia.
Siempre hay algo que se puede hacer.
Y siempre habrá a veces que te hagan reflexionar si tu camino es el adecuado y lo estás caminando con el mejor atuendo.

Olga C. J.



sábado, 24 de noviembre de 2018

Pero.....¿Qué le pasa a esta lechuga?

La imagen puede contener: textoHabía escuchado hablar de esta comparación de la lechuga pero no conocía su autor. Buen ejemplo para hacer "entender".

Somos lechugas y necesitamos unas condiciones idóneas para nacer y crecer como lechugas. Si no los recibimos, enfermamos. Si queremos entender a una lechuga a la que se le chuchurren las hojas u a otra que se ha convertido en la casa de una oruga,  o saber qué fue de aquella que desapareció tras la llegada de un topo, tenemos que abrir nuestro punto de mira y ver más allá. 
- Habrá a quien le dé igual la situación de la lechuga o incluso se ría de ella.
- Habrá quien advierta el problema y entre en pánico por no saber qué hacer.
- Habrá quien se acerque a la lechuga y le pregunte qué son esos agujeritos en sus envolventes capas,  por pura curiosidad o por ayudar.

Ahora, múltiples acciones se podrían emprender, pero solo unas pocas ayudarán a la lechuga y a nosotros mismos. 

Observar, entender y hacer ver que se entiende son los primeros cuidados para cualquier mal que aceche a una lechuga.


Image result for niño lechugaLlevando la metáfora al aula, a veces, es cierto que a pesar de que sabemos que nuestros cuidados son fundamentales para el crecimiento integral de nuestros alumnos lechuga, nos enfadamos con ellos porque no siguen el curso esperado. Esa lechuga, su semilla, surgió de otra  que a su vez surgió de otra; nació en un tipo de tierra, con unas condiciones de luz y calor particulares; se regó con regularidad o no; agentes externos como plagas o animalillos aparecían en el momento menos esperado,......
Nos paramos a  entender todo esto cuando la vemos????